Detrás de mi ya no crece la hierba,
él lo ha oido.
Y así nos separamos.
Delante y detrás, pero distante todo resurge
para evidenciarme que soy como aquel hueso de perro en un agujero mal logrado en un suelo incavable.
Él, se perdió entre la gente que hace de multitud.
Yo, me perdí entre la gente que hace de desolada y se acaracola
hasta dejar de distinguir manchón de multitud.
Detrás de mi ya no crece la hierba, yo lo he oído.
Y asi.
miércoles, 17 de junio de 2009
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